Quiénes somos
«La Parroquia de la Merced, como María, está llamada a ser un lugar de comunión con Dios y entre los hombres: una comunidad que celebra, vive y anuncia la fe; abierta, receptiva y solidaria.»
Apertura
Una Iglesia en salida, que invita a todos y crea espacios de fe para cada etapa de la vida.
Espiritualidad
La Eucaristía como fuente y cumbre: la misa, la Adoración Permanente y el amor a la Virgen de la Merced.
Solidaridad
Amar a Jesús en los que sufren, especialmente en los chicos más pobres y sus familias.
Jóvenes
Espacios para que adolescentes y jóvenes se encuentren con Jesús, recen, sirvan y misionen.
Formación
Formación en la fe para todas las etapas de la vida, del bautismo al matrimonio.
P. Hernán Bonsembiante
Sacerdote de la Diócesis de San Isidro, ordenado en 1997. Es párroco de La Merced desde marzo de 2018; antes lo fue de Nuestra Señora del Carmen, en Benavídez.
Roberto Gazzera
Colabora con el párroco en la liturgia, la Palabra y la caridad: lleva la Comunión a los enfermos, bautiza y bendice matrimonios.
Quienes sirven en la parroquia
Secretaría Parroquial
La primera acogida a quienes se acercan a la parroquia buscando información o ayuda. Escribile por WhatsApp.
Consejo Pastoral
Laicos que se reúnen con el párroco para planificar y acompañar las actividades de la parroquia.
Consejo de Asuntos Económicos
Asiste al párroco en la administración de los recursos de la parroquia, en vínculo con el Obispado de San Isidro.
Ministros de la Comunión
Llevan la Palabra y la Comunión a los enfermos que no pueden ir a misa. Se pide a través de la Secretaría.
Equipo de Liturgia
Prepara las celebraciones: los guiones de la misa, los lectores, los cantores y los músicos.
Sacristanes
Preparan todo lo necesario para las misas de cada día.
Monaguillos
Ayudan al sacerdote en la misa. Para sumarte, acercate a la sacristía unos minutos antes de la misa del fin de semana.
Nuestra historia
La historia de La Merced empezó en 1972, con la catequesis que Doña Francisca de Taborda daba en su casa de la calle Rodó. De ahí nació la capilla, que el 15 de noviembre de 1983 se convirtió en parroquia.